III Festival Internacional

Año 2005

“Aquel hombre de la linterna haría llorar a las piedras…
yo lloré cuando lo inventé”
Álvaro Cunqueiro

Y hemos llegado al Tercer Festival. Tres, el número mágico de los cuentos: tres hermanos, tres pruebas. Tres etapas de un sueño…Tres deseos: asombro, tiempo y alegría.

Asombro para mantener los ojos bien abiertos y el corazón expectante del que ama y anhela el encuentro.
Tiempo para disfrutar de ese asombro, para encontrar la inspiración (física), para reinventarnos cada mañana y en esa reinvención, ser capaces de mirar cómo nuestros pies no paran de caminar trazando ese dibujo misterioso de nuestra vida. tiempo para detenerse a gozar de lo efímero: aquí y ahora, sucede la eternidad.

Alegría, porque es lo nuestro.Porque es nuestra venganza contra la muerte, contra los malos recuerdos y también contra el olvido. Por eso vale la pena buscarla, encontrarla y defenderla. Porque con el corazón alegre vemos, escuchamos y contamos con generosidad.
Deseamos pues, que nos miremos con asombro. Que recordemos con alegría lo pequeñitos y lo enormes que somos. Y que encontremos el tiempo para contarlo.

Y ese, queremos que sea hoy, ahora, a partir del 10 de noviembre en nuestro III festival, que tendrá como siempre, espectáculos, conferencias, talleres y porsupuesto…nuestra Narratón.
El tres es el número del placer, los sueños y la belleza. Es el número de la multiplicidad, algo de lo que hemos aprendido mucho en estos años.
Compartiremos como otras veces, el mejor arte de narradores de diferentes regiones del perú, la mirada peculiar, la conversa sabrosa para reconocernos en los ojos del otro. En este noviembre de primavera, con su resolanita limeña, los invitamos a aspirar una bocanada profunda de nuestro aire marino y dejar que nos cuenten en esta fiesta de la palabra y de los tres ( o tres mil, o tres millones) de deseos.

Marissa Amado